miércoles, 21 de marzo de 2012


STEFY BURBANO URRESTA

LA COMUNICACION NO VERBAL


La comunicación no verbal es un sistema de señales emocionales que  no puede separarse de la comunicación verbal ya que ambas se vinculan. Los animales son capaces de intercambiar información y el comportamiento no verbal de los seres humanos es parecido, especialmente al de los otros primates, pero los seres humanos nos comunicamos empleando los sentidos, la vista, el oído, tacto, olfato. La cinesis por ello se encarga del estudio del movimiento del cuerpo humano y expresa que no se puede estudiar por partes separadas a la comunicación.

Hay que tener en cuenta que a través de la forma de moverse que tiene un individuo se puede obtener información sobre su carácter, emociones y reacciones hacia la gente que le rodea. Una de las cosas que más llaman la atención sobre el movimiento del cuerpo humano es lo repetitivo que es, pues el significado del mensaje está contenido siempre en el contexto y jamás en un movimiento aislado del cuerpo.

Algunas palabras y frases van acompañadas de pequeños movimientos de cabeza, de ojos, de mano o de hombros. El comportamiento no verbal puede contradecir lo que se está hablando, aunque algunas veces el cuerpo comunica por sí mismo, no sólo por la forma en que se mueve o por las posturas que adopta, también puede haber un mensaje en la forma del cuerpo y en la distribución de los rasgos faciales. El mensaje que se transmite por el aspecto personal no se refiere sólo a la persona en sí sino también a lo que esté diciendo.

El hombre es capaz de controlar su rostro y utilizarlo para transmitir mensajes, ya que existe una especie de vocabulario facial. Más de mil expresiones faciales diferentes son posibles pero sólo unas pocas poseen un sentido real. El lugar hacia donde mira una persona indica cuál es el objeto de su atención. El contacto visual es lo que nos hace real y directamente conscientes de la presencia del otro como ser humano con conciencia e intenciones propias. Cuando los ojos se encuentran, se nota una clase especial de entendimiento de ser humano a ser humano y estas señales visuales cambian de significado de acuerdo al contexto. Establecer contacto visual o no hacerlo puede cambiar enteramente el sentido de una situación. El comportamiento ocular es tal vez la forma más sutil del lenguaje corporal.

La mayoría de las personas son conscientes del movimiento de las manos de los demás, pero en general le prestan poca importancia. Los movimientos corporales cambian de dirección coincidiendo con los ritmos del discurso.  La postura es la clave no verbal más fácil de descubrir, y observarla puede resultar muy entretenido pues la postura no es solamente una clave acerca del carácter, es también una expresión acerca de la actitud. Algo que también comunica es el espacio. Al elegir la distancia, se indica cuánto se está dispuesto a intimar, además hay señales no verbales que regulan el fluir de una conversación.

El que escucha también se mueve al compás del relato del que se habla. Cuando dos personas conversan, están unidas no solo por palabras que intercambian, sino porque su ritmo es compartido. Todos empleamos el ritmo de conversación para interpretar las relaciones humanas.

El hombre no nace hablando. Sus primeras experiencias y sus primeras comunicaciones con él son necesariamente no verbales y comienzan antes de nacer, cuando el bebé todavía habita en el útero materno. En las etapas pre verbales, antes de que toda la maquinaria de la comunicación simbólica y cultural se nos haya impuesto, nos dejamos guiar mucho más por pequeños movimientos, cambios de postura y tonos de voz, de lo que necesitaremos en nuestra vida posterior. Las emociones también se transmiten o comparten en gran medida en forma no verbal. Las señales no verbales definen también los papeles que les tocará jugar a cada uno.



Bibliografía­: Internet,  http://octavioislas.files.wordpress.com/2011/01/flora-davis.pdf

1 comentario:

  1. STEFY

    Me parece que tu trabajo esta muy bien estructurado, por lo cual te felicito.


    Narcisa Medranda

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